Una réplica es un mueble diseñado para parecer y proporcionar la misma comodidad que los modelos originales, pero a un coste muy, muy inferior. Estos productos pueden parecer y aportar los mismos beneficios que los originales, si han sido desarrollados con la misma materia, medidas y propiedades que estos. En ocasiones, las réplicas pueden superar las prestaciones de los originales ya que han sido fabricados con los métodos y tecnologías alcanzables hoy en día y de las cuales carecían los diseñadores en el momento de la concepción de los diseños.

Para poner un ejemplo que seguramente viene al caso. Una persona que quiera adquirir una silla diseñada por Charles y Ray Eames, puede acceder a tres versiones de las mismas:

Las originales. Estas son obras de arte que fueron diseñadas y fabricadas por estos diseñadores cuando todavía estaban vivos. La mayoría de ellas comprenden los periodos desde principios de los años 50 hasta finales de los 70 del siglo pasado. Una silla de este tipo, es un objeto de coleccionista y que por su escasez, sus precios suelen ser de varios miles de dólares. En esta página podéis encontrar varios ejemplos de ellas y en mi opinión, si uno tiene dinero, son siempre una buena inversión.

Las homologadas. Son las sillas distribuidas por Herman Miller y por Vitra en Europa. Sus precios pueden estar alrededor de los 350 euros y se pueden encontrar en tiendas exclusivas como Vinçon en Barcelona.

Las réplicas. Son sillas que se fabrican casi siempre en Asia pero con precios sensiblemente más asequibles para el público en general. La calidad, en muchos casos es comparable a las homologadas y tanto materiales como acabados responden perfectamente a las necesidades de los clientes.

El debate sobre las réplicas lleva mucho tiempo en la calle. Históricamente, tanto los diseñadores como los arquitectos, eran escépticos respecto a estos productos. Sin embargo, en los últimos años se ha producido un giro en la percepción de las réplicas. La primera que se atrevió a hablar del tema, fue la prestigiosa diseñadora de interiores australiana Kylie Tyrrell de Gold Chalk Interiors. Estas son sus reflexiones:

“He estado pensando acerca del debate de homologadas contra réplicas durante algún tiempo. Recientemente vi una casa decorada con réplicas y me quede gratamente sorprendida.

En el fondo, prefiero las homologadas, pero sé que eso es muy limitador. ¿Cómo se puede permitir alguien comprar más de una pieza?

Cuando por primera vez fui a comprobar la calidad de una réplica por mí misma, esperaba que la calidad fuese terrible. Aun así, tengo que decir que realmente me gustan mucho los productos que he estado comprobando. También me gustó el hecho de que, de los modelos de más éxito, podía escoger entre una amplia variedad dependiendo de mi presupuesto.

No me había dado cuenta que se pueden comprar réplicas de gran calidad que tienen el mismo diseño, la misma calidad y el mismo confort que las originales pero que son asequibles al gran público.

Los arquitectos, a menudo, recomiendan muebles réplica a los clientes que se preocupan por el diseño de sus instalaciones, sin tener en cuenta lo que indica el precio de la etiqueta. Muchos arquitectos compran réplicas para sí mismos, porque entienden que, hoy en día, buen diseño y calidad no tiene que ir acompañado necesariamente de un precio desorbitado.”

Nuestras réplicas provienen de fabricantes auditados por nuestros expertos y que fabrican y venden mobiliario de diseño en todo el mundo. Nuestro proceso de calidad, asegura que nuestros productos pueden satisfacer perfectamente las necesidades de los clientes, pero a precios muy competitivos.

Si es usted un apasionado del diseño como nosotros, lo que más valora es la relación calidad precio y quiere sacar el mejor rendimiento a su dinero, no lo dude, las réplicas son la mejor opción para usted y dentro de las réplicas, en esta página encontrará la mejor relación calidad-precio-servicio del mercado.